La Reserva Federal de EE.UU. anunció este miércoles su primera bajada de tipos de interés en nueve meses, recortando el referencial en un cuarto de punto y situándolo en una horquilla entre el 4 y el 4,25 %, y apuntó a nuevas bajadas de aquí a fin de año en un momento marcado por la ralentización económica y los crecientes riesgos a la baja para el empleo.
Una mayoría de miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) del organismo cree que para final de año un nivel adecuado para el precio del dinero estaría en un rango entre el 3,5 y el 3,75 %, 50 puntos básicos por debajo del actual, según muestra el último resumen de proyecciones de la Fed.
Esto muestra un consenso mayoritario encaminado a aprobar otros dos recortes como el de hoy en las reuniones del FOMC previstas para octubre y diciembre.
No obstante, el presidente de la entidad, Jerome Powell, recordó en rueda de prensa que "como suele ocurrir, estos pronósticos individuales están sujetos a la incertidumbre" y que la política monetaria del organismo nunca sigue "un curso preestablecido".
En el comunicado para explicar su primera rebaja de tasas desde que Donald Trump retornó a la Casa Blanca, la Fed subrayó que la incertidumbre económica "permanece elevada" y que los riesgos a la baja para el empleo "han aumentado".
"Los indicadores recientes sugieren que el crecimiento de la actividad económica se moderó en el primer semestre del año. La creación de empleo se ha desacelerado y la tasa de desempleo ha aumentado ligeramente, pero se mantiene baja", explica el escrito, que apunta que la inflación "ha aumentado y se mantiene algo elevada".
Pronóstico de inflación intacto
En ese sentido, la Fed mantuvo intacta su proyección de inflación para este año, la cual sitúa en el 3 %, por encima de su meta del 2 % en un momento en que los precios en EE.UU. han comenzado a absorber los efectos de los aranceles de la guerra comercial emprendida por Trump.
"El aumento de los aranceles ha comenzado a hacer subir los precios de algunas categorías de bienes, pero aún están por ver sus efectos generales sobre la actividad económica y la inflación", apuntó el presidente de la Fed, que aseguró que el organismo está evaluando de cerca la posibilidad de que, más allá de una subida puntual, la guerra comercial vaya a generar "cambios más persistentes" en los precios.
A su vez, la Fed considera ahora que el producto interior bruto crecerá en 2025 un 1,6 %, por encima del 1,4 % proyectado en el informe anterior.
En todo caso, ese es un nivel que está muy por debajo del 2,5 % registrado en 2024, tal y como recordó Powell, que destacó que la caída del consumo está siendo clave en la actual ralentización de la primera economía mundial.
Powell también quiso subrayar el peso clave que ha tenido en la ralentización de las contrataciones la caída de la inmigración motivada por las nuevas políticas fronterizas en EE.UU..
"Lo que está pasando en el mercado laboral tiene más que ver con la inmigración, que con los aranceles", apuntó Powell, que puntualizó que está habiendo un crecimiento prácticamente nulo en la oferta de trabajadores y que a su vez la demanda ha caído "de manera bastante aguda" en lo que ha dado en llamar un "curioso balance".



